El vino de Sevilla
Aunque
Sevilla no es una provincia que acoja en su seno ninguna
denominación de origen, ni es una zona significada en el mundo de la
viticultura, sus tierras y sus hombres si tienen una dilatada
tradición y cultura del vino. Apoyados en ésta cultura y en los mil
y un encantos que nos ofrece la ciudad del Betis, la Sevilla dual,
la Híspalis báquica, queremos que tenga su propio rincón.
Sevilla no es una provincia viticultora, su
producción de uvas para vinificación apenas supone el 0,5% del total
de Andalucía, en sus tierras no existe ninguna denominación de
origen, aunque si cuenta con tres comarcas vitícolas muy
características; La Sierra Norte, El Bajo Guadalquivir y El
Aljarafe. Y el vino desde tiempos inmemorables, siempre ha formado
parte de la cultura sevillana. Por ello, con los primeros fríos del
mes de noviembre es fácil escuchar la frase de "ya hay Mosto en el
Aljarafe".
El Mosto a parte de ser un vino joven y de consumo local, ha sido y
sigue siendo un elemento esencial en las relaciones sociales, tanto
las de carácter cotidiano, como las ritualizadas. No en balde muchas
de las fiestas y ferias más significativas que se celebran en los
pueblos aljarafeños, están relacionadas con la vendimia y la
elaboración del mosto. Y quizás una de sus particularidades mas
transcendentales son sus implicaciones sociales y culturales.
Así durante los meses de noviembre, diciembre, enero y febrero, se
hace difícil no encontrar en una partida al dominó, o a las cartas,
en una tertulia rociera, en una peña futbolística, no importa si es
del Betis o del Sevilla, en una reunión familiar, un convite
(bautizo, boda) y por supuesto en un improvisado grupo de
aficionados al cante, donde no se consuma el Mosto del Aljarafe.
Aunque en muchas tabernas luzca el cartelito de "se prohíbe el
cante", esa es una de tantas normas escritas que están hechas para
no cumplirlas y sobre todo si el cante, es un buen cante, entonces,
es el propio tabernero el que apostilla: "Se prohíbe el cante, pero
el cante malo". "Venga otro vasito de mosto".
El mosto del Aljarafe abastece la mayor parte de tabernas, tascas,
bares y mesones de la capital andaluza y sus alrededores. Pero, por
su cercanía y sus encantos artísticos, históricos, naturales,
paisajísticos, culturales y gastronómicos, ir a beber mosto al
Aljarafe es un deleite que no debemos dejar pasar.
Entre los vinos elaborados y criados en Sevilla
se ha encontrado el OCNOS de Bodegas y Viñedos Colonia de Galeón de
Cazalla de la Sierra que ha maridado con destacados y suculentos
platos como los ofrecidos por el restaurante Asador de Almansa en
Gines (Sevilla). Sin duda todo un placer para los sentidos y el buen
gusto de todos aquellos que hayan tenido ocasión de probarlo.
La Catedral de Sevilla, es la catedral católica más grande del mundo.
En 1987 fue declarado por la UNESCO, Patrimonio de la Humanidad.
Reales Alcázares, la Residencia Real más antigua de la Corona Española, donde disfrutaremos de sus patios y salones en una sucesión de épocas y estilos, Almohade, Gótico, Mudéjar y Renacentista.
Paseo panorámico por el río Guadalquivir, disfrutando de la vista de la ciudad iluminada,
para llegar hasta la isla de la Cartuja y a la Basílica de la
Macarena.
Le llevaremos por algunas de las avenidas principales de la ciudad, admirando sus plazas y fuentes iluminadas, para terminar asistiendo a un magnífico espectáculo flamenco.